Gordofobia y las maneras en que nos afecta

domingo, 24 de abril de 2022 Puerto Rico


Para que podamos hablar bien sobre gordofobia, tengo que empezar hablando de mi experiencia. Yo nunca fui la chica gorda de la escuela, pero tampoco fui flaca, siempre la más o menos. Toda mi vida he escuchado comentarios de familiares, amistades, conocidos y desconocidos sobre mi peso. “Rebaja para que compres ropa bonita”, “Eres adicta a la comida, por eso no puedes rebajar”, “eres cuadrada”, “si no rebajas no vas a tener novio nunca”, “el estar gorda es un pecado”, y muchísimos otros comentarios no solicitados. Crecer escuchando este tipo de comentarios sin duda alguna afectó mi autoestima y mi autoimagen, pero sobre todo me hizo internalizar la gordofobia. Yo siempre he encontrado a mis amistades plus, hermosas, y admiro con locura a muchísimas modelos plus. Pero cuando yo me miro al espejo no puedo sentir esa admiración ni sentir que soy hermosa. Y sí, yo podría justificar que mi peso se debe en parte a mis condiciones médicas, sin embargo, ¿rebajar será suficiente para considerarme hermosa? ¿Dejaré de sentir que mi peso es un pecado capital?


Mis sospechas es que las respuestas a ambas preguntas será que no, no me sentiré más bella ni dejaré de sentir que mi peso es un problema hasta que trabaje con mis traumas. Entre esos traumas está la gordofobia internalizada.

¿Qué es la gordofobia?


Según la Guía básica sobre gordofobia creado por el Instituto Canario de Igualdad, gordofobia es "el odio, rechazo y violencia que sufren las personas gordas por el hecho de ser gordas."  Según STOP Gordofobia, una página que se especializa en el tema, la gordofobia es "la discriminación hacia las personas gordas porque sus cuerpos « No cumplen » con los estereotipos heteropatrialcales y racistas que establecem la delgadez como principio de perfección , belleza y salud." Y según el libro 10 gritos contra la gordofobia de Magdalena Piñeyro, “Hablamos de humillación, invisibilización, maltrato, ridiculización, patologización, marginación, exclusión y hasta de ejercicio de violencia física ejercidos contra un grupo de personas por tener una determinada característica física: la gordura.”


Es una forma de discriminación y estigmatización sistemática a personas gordas, aceptada y validada por la socidad, ya que está completamente normalizada y avalada por las instituciones. La gordofobia es la creencia de que las personas gordas son inferiores físicamente, intelectualmente, moralmente, y su salud es menos importante. En pocas palabras, una persona con un aspecto físico delgado es considerada superior. 

 

Ahora bien, la gordofobia se manifiesta en varios niveles: 


Internalizada: Esto es cuando la gordofobia afecta la forma en que se ve a sí misma. Significa que nos hemos creído lo que la sociedad ha dicho sobre nosotras. 


Interpersonal: Esto es como otras personas te ven o te tratan de acuerdo a tu peso. Ejemplos de este tipo de gordofobia lo son los chistes de personas gordas, comentarios sobre el cuerpo de otras personas. Esto puede ocurrir también de personas gordas con gordofobia iternalizada juzgando a otras personas gordas


Institucional: Tiene que ver con el acceso a la participación en la sociedad, esto incluye si te sientes parte de la sociedad, si tienes acceso a atención médica de calidad y no invalidan tus síntomas solo por tu peso, la representación que hay en los medios (películas, literatura, noticieros, etc.) y la capacidad de poder verte a ti mismo en la cultura popular, incluso el acceso a relaciones amorosas.



Idiológica: Es la creencia de que las personas de cuerpo grande son malas, vagas, con falta de voluntad y control. Esta ideología coloca la delgadez como algo bueno. La manifestación de este nivel de gordofobia es cuando vemos que las personas gordas dan "risa" o "asco". Esto incluye y fomenta la creencia de que las personas no pueden cuidarse por sí mismas


Así que la gordofobia no es tan sencilla como quisiera que fuera, pero lamentablemente es un trauma real, es un problema social real y un problema sistémico MUY real. En lo personal, he experimentado cada uno de los niveles de gordofobia, en ocasiones mezclada con machismo y racismo, que es mucho peor. 


Sin embargo, una vez pude identificar que mi baja autoestima y mi poca autoimagen estaban muy arraigadas a la gordofobia internalizada, busqué ayuda profesional. No es un acto de magia que desaparece todo lo que siento, pero si me ayuda a canalizar mis emociones. Y mi mejor consejo es que si en algún momento has sentido que te juzgas a ti misma por tu peso, también busques ayuda profesional. Porque yo puedo apostar lo que sea que eres un ser humano hermoso físicamente. Mi segundo consejo es que dejes de escuchar lo que los demás dicen, tampoco es fácil, pero con práctica se puede lograr. 


Tú y yo vamos a poder seguir adelante y vamos a lograr amarnos tal cual somos. 


Al final para esto es este blog para que nos acompañemos en nuestro proceso de crecimiento. Déjame en los comentarios cuál ha sido tu experiencia. Recuerda seguirme en mis redes sociales, por donde también puedes contactarme.  







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